
En la gastronomía de Zamora caben destacar sus entrantes, principalmente: sopas de ajo, sopas de boda y el arroz a la zamorana.
Sopas de ajo: se trata de una sopa de origen humilde, consta de caldo, pan duro que ha sobrado los días anteriores, ajo, laurel y de grasa un trocito de tocino, según la economía de la familia se añade jamón, huevo o chorizo.
Forma de preparar una buena sopa de ajo: En un recipiente, mejor si es de barro, (ya hemos explicado en el Post de la artesanía que los zamoranos son excelente alfareros) se pone el pan cortado fino, encima se añaden los huevos batidos, y se echa el agua muy caliente con el majado de ajo. Si se tiene un caldo de pescado es mucho mejor que el agua. Se deja hervir y se sirve en cazuelitas de barro.
Las sopas de boda son unas sopas de ajo pero con unos condimentos más fuertes, especialmente chorizo y jamón.
En el arroz a la zamorana el sabor proviene especialmente de la oreja, el hocico y de la pata de cerdo, que se le echa.
Os ponemos una forma de preparar el arroz a la zamorana:
Se limpia bien la oreja y la pata de cerdo, se pone a cocer con un casco de cebolla, un ajo, una hoja de laurel, orégano, tomillo y sal. Cuando está bien cocido se trocea la oreja y la pata de cerdo. Se cuela el agua y se reserva.
En una cazuela de barro se pone aceite, rehogamos la cebolla, los ajos, el perejil, y el pimiento rojo, todo ello bien picado. A continuación echamos la oreja, la pata de cerdo, el jamón, y añadimos el pimentón. Ponemos el agua en el fuego y cuando empiece a hervir incorporamos el arroz y dejamos cocer diez minutos. Terminada la cocción cubrimos con las lonchas de panceta y lo metemos al horno durante diez minutos.
De segundo plato destacaríamos los asados, especialmente el cabrito, llamado “Dios nos libre”, y el cordero asado.