Éranse una vez seis niños llamados Pablo, Mario, Miguel, Alba, Covadonga y Gloria que vivían en Candás, iban al colegio San Félix y tenían un sueño que querían cumplir, ese sueño era viajar al espacio. Todos soñaban con una nave espacial muy grande y supermoderna. Les gustaba tanto el espacio, los planetas, los satélites, las estrellas….que habían formado un grupo y le pusieron de nombre Grupo Galileo y quedaban muchos días para hablar y contarse cosas nuevas que descubrían e investigaban.
Un día que el Grupo Galileo había quedado en el Parque de la Estación ya estaban todos allí, pero faltaba Miguel. Después de media hora esperando llegó con la hoja de un periódico en la que una noticia ponía que el 16 de mayo de 2009 un grupo de niños viajarían al espacio y podrían ver de cerca los planetas, satélites, cometas, el sol, la luna, etc. Todos los niños que quisieran ir tenían que llamar al 5566 y responder una pregunta sobre astronomía.
Lógicamente el Grupo Galileo llamó rápidamente a ese número y entre todos respondieron bien las 6 preguntas que les hicieron. Una semana después todos estaban desesperados porque aún no sabían si serían los elegidos para viajar al espacio, pero a las 6 de la tarde el móvil de Alba sonó y les comunicaron que eran los elegidos para hacer ese viaje. Se pusieron muy contentos y felices, gritaron, rieron, saltaron, se abrazaron y no se lo creían del todo.

El 16 de mayo llegó, ¡por fin iban a cumplir su sueño!.
La nave era supermoderna y supergrande y todos quedaron alucinados. Cuando arrancó el ruido era muy grande y empezaron a ver todo cada vez más pequeño hasta que ya sólo veían nubes y después cielo. A Pablo le entraron ganas de vomitar porque según él le daba vértigo, pero enseguida se le pasó. Covadonga no paraba de hacer fotos, Mario y Alba dibujaban todo lo que veían y Gloria, Pablo y Miguel con sus portátiles tomaban notas y buscaban información.
Cuando llegaron al espacio Mario dijo:
- ¡Estoy flotando, miradme!

- Es la ley de la gravedad. - dijo Gloria.
Y todos empezaron a hacer el pino, dar volteretas y todas las cosas raras que se les ocurrían.
Vieron de lejos una luz muy grande y de repente dijo Pablo:
- ¡Mirad esa bola de fuego!, es el Sol.
- Es enorme y hace mucho calor ahí dentro - dijoCovadonga.
- No podemos acercarnos más o nos quemaremos - dijo Alba.
- Tenéis razón, ¡yo no me meto por nada del mundo! - dijo de Miguel..
- Pongamos rumbo a otro lado- dijo Mario.
- Sí, yo propongo la Luna- dijo Gloria.
Luego estuvieron observando las estrellas, vieron la Osa Mayor, la Osa Menor y muchas otras, los cometas, la Luna…, pero lo que más les gustó fueron los planetas. El favorito de Pablo era La Tierra, el de Mario Júpiter, el de Miguel Mercurio, el de Covadonga Marte, el de Alba Urano y el de Gloria Saturno. Todos pudieron ver sus planetas favoritos desde muy cerca.
Todo fue muy bien, además pudieron ver todo a la perfección con los telescopios que trajeron Gloria y Mario.
Lo más triste fue cuando el Grupo Galileo tuvo que volver de nuevo a casa, se lo habían pasado muy bien, habían aprendido muchísimas cosas y habían vivido una aventura que nunca se volvería a repetir.
Texto: Pablo Bango.
Ilustración: Mario Rodríguez.