Semana Santa de Hellín: Interés Turístico Internacional
29 Mayo, 2009, por an10_85_4481
Hellín es una localidad y municipio español, perteneciente a la provincia de Albacete, en la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha. Tiene una población de 31.054 habitantes (INE 2008) y un término municipal de 781,19 km 2.
Geografía:
Hellín está situado al sureste de la provincia de Albacete, en la comarca del Campo de Hellín tras el límite meridional de La Mancha y las cadenas prebéticas, limitando por el sur con la Sierra de Segura. A una altitud media respecto al mar de 578 metros.
La Semana Santa:
La tradición más relevante es la Semana Santa. Desde el 21 de marzo de 2007, de Interés Turístico Internacional. La ciudad de Hellín vive pensando durante todo el año en su fiesta más importante. Con la llegada de la Cuaresma a partir del Miércoles de Ceniza, la población de la ciudad va aumentando su entusiasmo conforme se acerca la noche de Jueves Santo, momento cumbre de la Semana Santa de Hellín, pero no hay que olvidarse de las tamboradas del Viernes de Dolores, Miércoles Santo, Sábado de gloria y la ya citada de Jueves Santo.
El tambor es el instrumento que se convierte en objeto de culto durante estos días en que casi todo gira alrededor de él, En Hellín los tambores con sus redobles sonarán durante toda la noche, acompañando el desarrollo de estas celebraciones pasionales declaradas de Interés Turístico Internacional.
No cabe duda de que las tamboradas son de una manifestación antropológica de primer orden en España. Escuchar a más de 37.000 tambores atronando ritmos ancestrales es un espectáculo que solo se puede calificar como grandioso. El mestizaje entre lo religioso y lo pagano es una de sus señales de identidad más características. El tremendo zumbido se escucha ininterrumpidamente durante casi una semana y se convierte en el abrazo que acoge a todos cuantos vienen a visitarnos y que ninguna persona se debería perder.
Estas celebraciones pasionarias dan comienzo en la mañana del domingo de Ramos con la procesión de la “Entrada de Jesús en Jerusalem” donde participan nazarenos de todas las cofradías y hermandades.
Sin duda una de las celebraciones más entrañables tiene lugar el lunes santo por la noche cuyo protagonista es la Santa Escuela de Cristo (Cofradía del Rosario) cuando hace su salida el Viacrucis que parte del Santuario del Rosario y recorre el Casco Histórico de la ciudad donde nos ofrece una visión de lo que pudieron ser las procesiones de la época medieval.
Los preparativos de última hora se interrumpen cuando hace su salida la Procesión del Cristo de la Preciosísima Sangre desde la Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón de Jesús en la noche del Martes Santo.
Hacia las 15:00 de la tarde de miércoles santo comienza la tamborada de este día que finalizara a la recogida de la procesión de la “Oración del Huerto”.
El Jueves Santo a partir de las 12 de la noche, los tamborileros con túnicas negras y pañuelo al cuello color rojo, redoblan por las calles de la ciudad sus tambores hasta el amanecer, para dirigirse entonces al Calvario, lugar al que subirán en la procesión más larga de todas, compuesta por diecisiete cofradías y hermandades. Cuando la imagen de Nuestra Señora de los Dolores (”Dolorosa de Hellin”) llega al Calvario se realiza el acto del Motete.
La noche del Viernes Santo desfila la procesión del “Santo Entierro”, con absoluto recogimiento en contraste con la algarabía de la procesión al Calvario.En ella cabe destacar a Nuestra Señora de la Soledad, imagen más antigua de Hellín (s.XVII), y la impresionante Imagen del Cristo Yacente, de Mariano Benlliure, considerada como una obra cumbre de la escultura del siglo XX, ambas resaltan la brillantez de este acto y contribuyen a ubicar en buena posición la Imaginería escultórica de Hellín dentro de los programas iconográficos nacionales referentes a la Pasión y Muerte de Jesucristo.
El Domingo de Resurrección y tras el acto del encuentro entre la “Dolorosa” y el “Resucitado” comienza la procesión más alegre de estos días, en que los costaleros al ritmo de marchas alegres “bailan” a los pasos por las calles de la ciudad donde Hellin se funde en una gran fiesta.
No podemos dejar de hablar de los desfiles procesionales que van unidos a las tamboradas. Hellin cuenta con la más completa colección de imaginería religiosa de semana santa que va desde las postguerra hasta nuestros días. Fernández Andes, Victor de los ríos, Mariano Benlliure, Coullaut-Valera y José Zamorano son algunos de sus escultores.
Veinticinco cofradías y hermandades, con un total de treinta imágenes y grupos escultóricos nos muestran escenas impresionantes de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, llegándose a alcanzar un alto nivel de lujo (estandartes, mantos, palios, coronas) lo que ha conseguido que sea declarada de Interés Turístico Internacional.
Encuentro entre La Dolorosa y El Cristo Resucitado, momento del silencio.
Se mantiene la tradición de los tambores en Hellín, alrededor de 15.000 personas se reunen para tocar el tambor al ritmo tradicional.
Otros rasgos destacados calificados de interés turístico:
En la comarca del Campo de Hellín destaca el yacimiento del Tolmo de Minateda de origen íbero. Posiblemente este asentamiento tuvo un papel importante en la zona durante periodo altomedieval. Entre los hallazgos cabe destacar una basílica visigoda, que viene a denotar la importancia de esta ciudad. También se han encontrado diversos mosaicos romanos en la ciudad de Hellín, pertenecientes a una villa romana fechada en el Siglo II, así como restos de una zona termal también fechada en dicha época. Y no olvidemos el descubrimiento del mosaico romano de las 4 estaciones, también hayado en este pequeño pero magnifico pueblo.
Cabe destacar también las Pinturas Rupestres de Minateda, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y descubiertas en 1922.
Montaña de las Pinturas Rupestres de Minateda (Hellín).
Pinturas Rupestres de Minateda.
Andrés García Martínez 1º A






















