El domingo, día 11 de abril, acompañados por Trini, nos dirigimos al albergue de peregrinos de “La Divina Pastora”, situado en la calle Laín Calvo, allí nos esperaba José Manuel, un hospitalero voluntario que vive en el mismo albergue. Nos dedica su tiempo y contesta a todas nuestras preguntas con amabilidad y cariño. De esta forma conocemos un poco mejor en que consiste eso de un Albergue de Peregrinos.
También nos contó un poco de historia: el albergue comenzó a funcionar en 1466, luego pasó a ser un museo y ahora ha vuelto a ser albergue.
Aquí vamos a poner parte de la entrevista, ya que fue muy extensa. ¡Merece la pena!

José Manuel con Alberto y Gonzalo. Foto: Los Peregrinos Burgaleses
¿José Manuel, de dónde eres?
Soy de un pueblecito de Zaragoza que se llama Nuez de Ebro.
¿Cuántas veces has hecho el Camino de Santiago y por qué?
Cuando me prejubilé, empecé a hacer el Camino y lo he recorrido 7 veces; yo soy creyente, pero he hecho el Camino también por otros motivos. He hecho el Camino por varias rutas: la francesa, la portuguesa y la del Norte.
¿Ibas acompañado?
Siempre he salido a hacer el Camino solo, pero después vas haciendo muchas amistades.
¿Qué sentiste la primera vez que llegaste a Santiago?
La primera vez fue una sensación muy importante e intensa, puedo decir que ha habido un antes y un después de realizar el Camino. Te das cuenta de que se puede vivir con muy poco.
¿Cómo se te ocurrió la idea de ser hospitalero?
Una vez que hice el Camino me quedé en San Antón y me dí cuenta que me gustaba lo que estaba haciendo el hospitalero que allí atendía a los peregrinos.
¿Qué cualidades tiene que tener un hospitalero?
Lo primero que tiene que cumplir es que haya hecho el Camino y así entender mejor a los peregrinos. Después es muy importante que sepa escuchar, que sea amable y que atienda las necesidades de los peregrinos.
Nosotros somos hospitaleros voluntarios y no cobramos nada, los donativos que dan los peregrinos se dedican a mantener el albergue y a obras solidarias, especialmente en India y Etiopía.
¿Qué labores tienes que hacer en el albergue?
Casi no tengo tiempo de salir, estoy muy ocupado. Aquí hago de todo, especialmente arreglo el albergue. No recibo muchas visitas aquí, porque los peregrinos necesitan intimidad. Yo soy un hospitalero trovador, porque canto y toco la guitarra, la música ayuda para que los peregrinos se sientan bien, sirve para romper el hielo y hacer un poco más entretenido el descanso a los peregrinos.
¿Qué funciones tiene un hospitalero?
Principalmente son éstas: limpiar el albergue, recibir a los peregrinos, registrar a los peregrinos y sellar la credencial.
¿Cuántos peregrinos se pueden alojar en este albergue?
Hay 16 literas, hoy está completo. A partir de estas fechas casi todos los días está lleno. En este albergue únicamente se quedan los que hacen el Camino a pie.
¿Tienen comodidades?
Sí, en este albergue duermen y se duchan, es muy acogedor y pueden disfrutar de Internet. Cada peregrino siempre tiene la mochila a su lado. Normalmente los peregrinos entran a las doce de la mañana y salen a las 8 de la mañana del día siguiente. Se quedan un día, y si están enfermos 2 ó 3 días. Este albergue está abierto todo el año.
¿De cuántas nacionalidades son los peregrinos?
Hoy hay 14 extranjeros y dos españoles.
A lo largo del año, ¿qué nacionalidades predominan?
Los que más llegan son los peregrinos alemanes y franceses y en tercer lugar, los españoles. El idioma que más se habla es el inglés.
¿Qué edad tienen los peregrinos?
Vienen de todas las edades, el de mayor edad fue un peregrino que tenía 83 años y el más pequeño un bebé de 7 meses que hacía el Camino con su mamá.
Podríamos continuar porque nos explicó muchas más cosas, pero no queremos cansaros.
Eso sí, cuando nos íbamos, tuvimos la suerte de que llegaban los dos peregrinos españoles y estuvimos hablando con ellos, eran de Valencia y nos estuvieron contando un poco su experiencia.
Desde este espacio queremos agradecer a todos y especialmente a José Manuel su atención y cariño. ¡Muchísimas gracias!
Autores: Alberto y Gonzalo